GRACIAS MAMÁ

GRACIAS MAMÁ[1] Siempre suave, cálida y tierna, como los pétalos de una rosa. Así son tus manos que me sostuvieron por primera vez cuando solté el llanto. Ese día no sabía el sentido de mi vida hasta cuando entendí tu verdadero amor que tenías para mí. Pero, ni aunque viva yo cien años, no creo … Sigue leyendo